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Historia de Kotlik

Para contar la historia de mi empresa, Kotlik, tengo que empezar por mi vida como trabajador asalariado.

Mi vida de trabajador por cuenta ajena sucede (aún hoy en día) en una empresa española de fabricación de piezas para el automóvil puntera en su sector. La empresa me propuso pasar una temporada ubicado en la planta de Eslovaquia, y ahí empezó mi relación con este exótico país. 

En el tiempo que estuve en Eslovaquia tuve la suerte de conectar con mis compañer@s, hasta el punto de poder llamar amig@ a más de un@. Por si fuera poco, me hicieron padrino de una niña encantadora, y conocí a mi prometida, Eli.

Una pareja bailando en una boda. Ella es rubia con el pelo rizado y lleva un vestido negro. El tiene el cabello negro y lleva camisa blanca y corbata azul.

Gracias a mi inmersión cultural conocí a la protagonista de Kotlik, la Kotlina, y su llama me ha acompañado desde entonces. Con ella tuve una de las experiencias más auténticas que se pueden vivir en Eslovaquia: irse a una “chata” (una casita de madera en medio de la naturaleza) con tus amig@s y pasar el fin de semana cocinando un goulash en la Kotlina (en Eslovaquia la Kotlina se utiliza prácticamente solo con el Kotlik o caldero), comiendo, bebiendo y charlando. Y para hacerlo redondo, se tiene que hacer en invierno, con mucho frío y el paisaje nevado. ¡Qué fin de semana más gratificante! 

Una Chata o cabana de madera en un paisaje nevado. En la fachada hay una estatua también de madera y un porche pequeño. La casa está rodeada de una valla de madera.

Cuando convencí a Eli de que se viniera conmigo, ayudado por un viaje por el norte de la península, volví a España. Pero mi querida Kotlina (o Katalina, como la conocen algunos), seguía presente en mi corazón. Le regalé una a mi cuñado por su cumpleaños, pero finalmente no me pude resistir y conseguí una para mí mismo. Y como en una película, todas las piezas del puzzle empezaron a encajar. 

amigos alrededor de la kotlia perfect home de acero inoxidable en una terraza de noche

Llegó la pandemia. No se podía salir de casa. Entré en un ERTE del 50% del tiempo de trabajo. ¿Qué podía hacer una mente inquieta como la mía en una situación así? Si no hubiera sido por la Kotlina… quizás me hubiera vuleto loco. Pero se convirtió en mi musa, y decidí invertir el tiempo que tenía en importar la Kotlina a España y comercializarla en una tienda online. Y… ¡tachán! Nació Kotlik. Por si os lo estáis preguntando, Kotlík significa caldero, que es el utensilio de cocina original para la Kotlina. Y decidí ponerle Kotlik en vez de Kotlina a la empresa porque me sonaba más pegadizo Kotlik que Kotlina.

Desde el nacimiento de Kotlik, y con el soporte incondicional de Eli, perfecta conocedora del producto, nuestra prioridad fue encontrar las Kotlinas perfectas para poner en circulación en España. Por otro lado, conociendo nuestros gustos, busqué la manera de adaptarla a nuestra cocina. Después de un tiempo dándole vueltas, he conseguido que la Kotlina sirva, además de para cocinar con un caldero, para cocinar con paella y wok, e incluso añadirle la función de horno, parrilla y estufa. Finalmente, puedo decir que hemos convertido a la Kotlina en la cocina de exterior definitiva, tradicional y moderna, práctica y bonita, con la que puedes cocinar prácticamente cualquier plato al aire libre rodead@ de tus seres queridos. 

¿A qué esperas? Escoge ya tu Kotlina, y empieza a disfrutar al máximo de tus eventos al aire libre, con un sinfín de posibilidades y dejando boquiabiertos a tus invitados con la cocina de leña para exterior más polivalente, auténtica y chula del mercado.